13 de diciembre de 2010

La increíble paradoja de la eficiencia energética, no reduce necesariamente emisiones de CO2

Bjørn Lomborg autor de El ecologista escéptico y En frío,  director del Centro del Consenso de Copenhague y profesor adjunto de la Escuela de Negocios de Copenhague, publica un interesante artículo titulado "No, no puedes" en la que hace una interesante reflexión sobre las contradicciones de apostar solamente por la eficiencia energética. La solución sostiene, pasa por combinarla con la generación de fuentes de energía ecológicas



El Breakthrough Institute destacó recientemente en su blog algunos resultados sorprendentes - e importantes- de un estudio realizado al respecto, publicado en agosto en The Journal of Physics por el economista de la energía Harry Saunders y cuatro de sus colegas de los Sandia National Laboratories del  Departamento de Energía de EE.UU. Como Saunders señaló en un resumen en el blog, él y sus colegas, sobre la base de "300 años de evidencias", encontró que, "a medida que la iluminación se hace más eficiente en términos de energía, y por lo tanto más barata, la utilizamos cada vez más."
Por esta razón, la proporción de recursos que gastamos en iluminación se ha mantenido prácticamente sin cambios durante los últimos tres siglos, aproximadamente un 0,72% del producto interno bruto. Como Saunders y sus colegas observan en su artículo, "Así era en el Reino Unido en 1700, así es en el mundo subdesarrollado que no cuenta con conexión a la red eléctrica en los tiempos modernos, y así es en los países desarrollados en los tiempos modernos con las tecnologías de iluminación más avanzadas ".
La conclusión que Saunders y sus colaboradores extraen de esto es sorprendente y difícil de rebatir: en lugar de reducir el uso de la electricidad, es mucho más probable que la introducción de tecnologías de iluminación cada vez más eficientes conduzca a un "masivo ... aumento en el consumo de luz. "
Es difícil exagerar lo que estos resultados significan para la política climática. En pocas palabras, nos dicen que, si bien aumentar la eficiencia energética es sin duda una buena cosa, ciertamente no es una solución para el calentamiento global. O, como dice Saunders, "la eficiencia energética puede ser un factor positivo neto en el aumento de la productividad y el crecimiento económico, pero no debe confiarse en ella como una forma de reducir el consumo energético y, con ello, las emisiones de gases de efecto invernadero."
No es un argumento para animar a nadie a salir a comprar un Hummer. Pero no debemos engañarnos pensando que si cambiamos nuestro coche actual por un Prius, o reemplazamos las luces incandescentes por bombillas fluorescentes de bajo consumo, daremos un golpe significativo contra el cambio climático
La solución real a este problema vendrá cuando los gobiernos centren recursos en investigación y desarrollo destinados a aumentar la proporción de fuentes de energía ecológica en el consumo total.

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