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8 de agosto de 2015

Clamor contra el "impuesto al sol", oligopolios frente a ciudadanos

No hay institución imparcial o seria que apoye la decisión del Gobierno español de imponer un impuesto al sol para las instalaciones de autoconsumo con renovables de pequeña potencia. La Comisión Nnacional de la Competencia y ahora el Defensor del Pueblo instan al Gobierno a resconsiderar su postura, más bien fundada en el apoyo al oligopolio eléctrico que al interés general.


El autoconsumo con renovables y al ahorro y la eficiencia energética son los nuevos paradigmas del futuro de la energía, y en España algunos insisten en vivir en el siglo XX más que en el siglo XXI. Los principales países socios y vecinos de España apuestan por las renovables, implicando a los ciudadanos a través de la promoción de las pequeñas instalaciones de autoconsumo y la generación distribuida en el territorio. Obama acaba de mover ficha igualmente apostando por unanueva política energética, en el que las renovables de pequeña potencia y el autoconsumo se encuentran en el centro de la nueva estrategia.

En España el clamor contra la cacicada del Gobierno va en aumento. El Defensor del Pueblo considera que este impuesto solo tendría sentido en caso de que la instalación vertiera el excedente a la red, pero cuando un consumidor produce energía con el único propósito de autoconsumirla "no se le deben exigir unos requisitos que en la práctica lo equiparen a un productor", señala la recomendación.

El texto, que recuerda los informes sobre autoconsumo de la Comisión Nacional de la Energía y de Competencia en 2013, compara el empleo de energía solar para el autoconsumo con que un consumidor encienda la chimenea para producir calor —y no usa gas ni electricidad, sino recursos naturales—: "Quienes emplean una chimenea no pagan un impuesto por ello, ni se les exige darse de alta en ningún registro público", señala. 

Se puede decir más alto pero no más claro. Algunos insisten en vivir en el pasado frente a las tecnologías y modelos energéticos sostenibles del futuro.

15 de agosto de 2013

¿Puede el #fracking’ conciliar el "trilema" energético: (e)conomía, (e)nergía y(e)cología ?. Más bien no!!!.

La batalla por imponer unas fuentes de generación de energía sobre otras es una de las batallas políticas, económicas y sociales más importantes del sigo XXI. No solo nos jugamos la primacía empresarial o de emercado, sino la sostenibilidad habitabilidad del planeta. No hace falta insistir mucho en la importancia de luchar contra el cambio climático y caminar hacia una economía baja en carbono, hasta los escépticos del clima y sus financiadores han perdido la batalla de las ideas y de las evidencias científicas.

Sin embargo hay otras batallas importantes que están todavía por librarse, como la del desarrollo y universalización de las técnicas del "fracking" o fractura hidráulica. Es una técnica utilizada para liberar gas o petróleo de rocas sedimentarias de muy baja porosidad y permeabilidad (shales) a base de inyectar en el subsuelo agua a presión, junto a pequeñas cantidades de arena y productos químicos. Una técnica polémica que unos defienden (petroleras y gasistas) frente a otros que la consideran peligrosa (y no solo los grupos ecologistas).

Entre todo lo que se publica y escribe, me gustaría destacar el artículo de Mariano Marzo "El fracking y el trilema energético"  que de una forma desapasionada y rigurosa, ha analizado los principios e intereses que hay detrás de esas posturas, y lo poco que sabemos todavía del "fracking". Marzo se pregunta con acierto si somos capaces de conciliar las tres "e",  la e de la economía, la e de la energía (o de seguridad de suministro) y la e de la ecología (o del medio ambiente-cambio climático), o bien nos hemos limitado simplemente a dejar actuar al mercado sobre el eje economía-seguridad de suministro. Un artículo interesante y ponderado que vale la pena leer porque es un tema complejo.

Y tras leerlo uno se queda un poco contrariado. Efectivamente el fracking abre nuevas posibilidades de autonomía energética para algunos países (Canadá, EE.UU y otros), creando riqueza y empleo, pero desgraciadamente la ciencia no ha podido seguir el ritmo impuesto por la industria en el tema de los impactos ambientales de la fractura hidráulica. Las evidencias recogidas en la literatura científica apuntan a que, salvo en el caso de accidentes provocados por malas prácticas durante las perforaciones, no existen pruebas concluyentes sobre la realidad de ambos fenómenos, pero esa ausencia de riesgos se basa básicamente por la ausencia de estudios solventes al respecto.

Así pues estamos ante un trilema por resolver. Necesitamos energía y barata, pero no sabemos si el "fracking" arruinará todavía más nuestro precario planeta. Parece que no es una solución que concilie las tres "e". ¿Que tipo de riesgos debemos correr cuando hay otras alternativas en el horizonte?.

8 de diciembre de 2012

La "ecofatiga" pone en peligro la batalla para ganar la batalla del futuro.

El periodista de La Vanguardia "Antonio Cerrillo" escribió hace unos días un excelente artículo que radiografía los principales retos a los que nos enfrentamos para ganar la batalla de un futuro sostenible. En el día que hemos conocido que en la Conferencia de Doha casi 200 países han aprobado extender el protocolo de Kioto para combatir el calentamiento global hasta 2020, dejando en el camino a Rusia, Japón y Canadá, (el 15% de las emisiones globales), la ecofatiga es el nuevo enemigo a batir.

La ecofatiga, el desinterés, la desidia o la inacción del Gobierno frente al cambio climático está teniendo un alto coste para ganar la batalla del futuro. Esta es la alerta que lanzan los expertos ante la falta de respuesta para afrontar el cambio climático y, de paso, prescindir de los combustibles fósiles que lo ocasionan tiene como resultado una altísima dependencia energética de España del exterior, mientras que el país sufre un desmantelamiento de las tecnologías renovables.

“Todos los informes, incluso los de la Agencia Internacional de la Energía, nos alertan de que el calentamiento se agrava. Se acaba el tiempo para actuar y no podemos esperar a que acabe la crisis para actuar”, dice Mariano Marzo, profesor de recursos energéticos de la UB. “El combate contra un fenómeno global como es el calentamiento no puede subordinarse a una prioridad coyuntural, como es la crisis”.

Y es que vale la pena leer este excelente artículo para identificar los principales problemas a los que nos enfrentamos, que no son solo los lobbies petroleros o los oligopolios eléctricos los enemigos a batir.


27 de julio de 2012

Biomasa: la #energía renovable aliada en la prevención de incendios.

Reza el famoso refrán "Más vale prevenir que curar", pero lo olvidamos con bastante frecuencia. Un olvido que pagamos caro cada verano, con el lamentable ritual de ver nuestros bosques arder. Quizás no se puede evitar, pero si minimizar sus desastrosos efectos. Activar, incentivar, desarrollar la utilización de biomasa forestal para la producción de energía, es un elemento de prevención estratégica para el bosque y el mundo rural y nos ahorraría muchos esfuerzos y recursos, además de crear puestos de trabajo estables y de calidad.

Así lo describe muy bien Juan Miguel Villarroel en un brillante artículo "Biomasa: prevención contra el fuego". Y es que nuestros montes van creciendo y conquistando una nueva superficie que en el pasado les fue arrebatada por la agricultura y la ganadería, pero nuestros bosques están envejecidos, cerrados, y el combustible leñoso se va acumulando cada año. Cuando las condiciones de temperatura, viento y humedad sean favorables y la chispa se produzca de manera natural o humana, el desastre está cantado.
Durante muchos años no hemos realizado en nuestros bosques la silvicultura necesaria, porque era demasiado caro y, a los propietarios, estas operaciones les costaban mucho dinero para la poca rentabilidad que de ellos obtenían. La Administración trató de amortiguar estos desequilibrios a través de subvenciones, pero nunca fueron suficientes. Nuestros montes necesitan de un mercado que use la madera, la leña y los productos forestales para que podamos mantenerlos en buen estado. Actualmente tenemos herramientas más potentes que nunca para la gestión sostenible, pero necesitamos que se cree una demanda por parte de la sociedad que consuma nuestros productos.
Y ahí emerge la oportunidad del aprovechamientos de nuestros recursos naturales con la biomasa. Potenciar la utilización de biomasa forestal para fines energéticos puede reducir los costes que actualmente se destinan a la extinción de incendios, debiendo dirigir la estrategia de control del fuego a labores de prevención que es lo que siempre se ha defendido en los círculos forestales.
Vale la pena leer y adoptar las recomendaciones de Villarroel, están bien encaminadas. 

8 de abril de 2012

Cuando ser Ecoemprendedor ya no es un negocio de cuatro chiflados. Pasión, especialización y conciencia social

Muchos de los mitos y prejuicios que algunos tenían sobre los ecoemprendedores y la economía verde empiezan a caer por su propio peso. Antes se nos veía como raras avis que proclamábamos un mundo ideal lejos de la realidad, pero poco a poco economistas, analistas y hasta los mercados y fondos de inversión ven en el desarrollo sostenible la única vía para un nuevo crecimiento.

A tal efecto, Miguel Ángel Méndez firma un excelente artículo en el diario EL PAIS "ecoemprendedpres, la nueva salida", que pone encima de la mesa una realidad incuestionable, ser ecoemprendedor es en estos momentos una de las mejores vías para poder encontrar nuevas oportunidades profesionales y aprovechar los nuevos nichos de mercado. Para ello hacen falta algunos ingredientes al alcance de muchos, pasión, especialización y conciencia social. Con ellos, las puertas de las energías renovables, la eficiencia energética, la gestión de residuos, la agricultura ecológica o transporte sostenible están al alcance de tu mano. 

La economía verde es una realidad emergente de la que hemos escrito ampliamente en otros posts anteriores:



Y es que digamos alto y claro lo que estamos viviendo, no asistimos solo a una larga crisis, sino al nacimiento de un nuevo mundo. Un nuevo orden mundial en el que las viejas premisas ya no sirven. Necesitamos nuevas coherencias, y entre ellas, está la apuesta por la economía verde y el desarrollo sostenible. Aquellos que antes de decidan a subirse al carro de los ecoemprendedores, antes obtendrán nuevas oportunidades. 



22 de septiembre de 2011

101 recomendaciones contra el Cambio Climático. Buen trabajo de la Comisión Mixta del Parlamento pero sin consenso



Tras más de años de trabajo en el Congreso, la Comisión Mixta sobre Cambio Climático ha presentado sus conclusiones en un informe de 101 recomendaciones. El Estudio es fruto de más de dos años de trabajo de diputados y senadores, tras escuchar y debatir con numerosos expertos y científicos sobre las consecuencias del Cambio Climático.

Elementos positivos: De una lectura rápida del mismo, se  desprende que en nuestro Parlamento no existen posiciones negacionistas, ya que el informe reconoce tras un análisis de la actividad económica de los últimos siglos, "la clara relación causal que existe entre el crecimiento económico basado en un determinado modelo productivo y la emisión de gases de efecto invernadero (GEI)", de tal manera que su concentración en la atmósfera ha ido aumentando paulatinamente y de forma ininterrumpida con los flujos de las emisiones. 

Sus señorías admiten también, el trabajo de mitigación del calentamiento climático no tiene una solución única, y reconocen que solo una acción coordinada de múltiples medidas que impliquen a todos los actores de la sociedad y a la mayor parte de los procesos de producción y consumo ya consolidados tendrá un impacto real sobre el mismo. En especial, el informe hace referencia a que el calentamiento climático guarda una íntima relación, si bien no exclusiva, con la generación y el empleo de la energía, apuntando tres grandes líneas de actuación:

1) Reducción de la generación de dióxido de carbono. - Reducción del consumo energético, mejora de la eficiencia en el empleo de combustibles fósiles y sustitución de combustibles fósiles por otras fuentes de energía. 2) Reducción de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera. 3) Captura del dióxido de carbono presente en la atmósfera. 

El estudio apunta hacia 101 medidas que habría que desplegar en los próximos años para combatir el Cambio Climático y conciliar desarrollo con sostenibilidad.

Elementos negativos 
Sin embargo no todo son luces, también hay sombras. La falta de consenso hace que el trabajo de dos años pierda fuelle. El Grupo Parlamentario Popular considera que las recomendaciones de la Comisión Mixta de Cambio Climático, debido a las circunstancias económicas, no deberían, en ningún caso, constituir un listado de actuaciones, y disiente de las recomendaciones presentadas en materias tan importantes como Energía, Ahorro y Eficiencia energética, sector industrial o compromisos internacionales. Sectores claves en los que si no hay consenso es difícil ser efectivos en la lucha contra el Cambio Climático.

Otro punto a destacar es el insoportable autoreferencialismo de la política española. El informe publicado, de 342 páginas, solo entra en materia en la página 20, las 18 anteriores están dedicadas a dar visibilidad al Parlamento y sus Diputados y Senadores. Algo necesario pero no imprescindible en esa forma. Lo importante es el contenido y la calidad del informe, no quién lo ha elaborado. En ninguna publicación seria y relevante se dedican 18 páginas iniciales a presentar a los autores. Hay otras formas más elegantes y útiles para hacerlo.

21 de junio de 2011

La crisis es el peor enemigo de la lucha contra el cambio climático

La crisis está arrasando con casi todo, y entre las más preocupantes por las consecuencias que tiene a medio y largo plazo es la relajación en la lucha contra el cambio climático. Y es que la concienciación sobre el cambio climático ha perdido relevancia en la sociedad española respecto a 2008 debido a la crisis financiera y a sus consecuencias según Pablo Meira profesor de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y coordinador el informe La sociedad ante el cambio climático. Conocimientos, valoraciones y comportamientos en la población española. 2011, presentado hoy en Madrid.

El estudio revela que casi el 80% de la población encuestada -1.295 personas de toda España, mayores de 18 años- cree que el cambio climático está ocurriendo, pero tenemos todavía un segmento ‘negacionista’ de un 8% de las personas. Sin embargo lo preocupante es que a pesar de que la mayor parte de la población considere el fenómeno una realidad, éste ha perdido relevancia como problema. Si el mismo estudio, realizado en 2008 situaba al cambio climático como el 5º problema mundial que la sociedad española consideraba preocupante, en 2010 se situaba en el 8º lugar. A escala nacional, el problema ni siquiera aparece en este último estudio. 

El documento también cita las medidas que la población está dispuesta a aceptar para luchar contra esta tendencia. Entre ellas destacan algunas polémicas como restringir el uso de automóvil privado en el centro histórico de las ciudades, limitar a 30 kilómetros por hora la velocidad en zonas urbanas o subir los impuestos a automóviles que más contaminen.

‘Desafecto’ generalizado

En función de la preocupación y la implicación sobre el cambio climático, el estudio divide a la población en 4 perfiles:

  • El ‘desafecto’ el que engloba a la mayor parte de la población (59%). Estas personas, de clase media, creen que existe el cambio climático, están preocupados pero no lo consideran un problema prioritario”.
  • La ‘España preocupada’ (un 30% de la población) tiene un mayor nivel de ingresos y presta mayor interés sobre el problema aunque tampoco llega a actuar.
  • El segmento ‘comprometido’ (un 9%) realiza una lucha activa contra el fenómeno
  • El perfil ‘escéptico’, que niega su existencia (un 2%) y que está formado sobre todo por personas mayores, con bajo nivel formativo.


Respecto a las fuentes utilizadas para informarse sobre el cambio climático, la televisión sigue ocupando la primera posición aunque las campañas de publicidad e internet ganan importancia. Los educadores ambientales, los ecologistas y los científicos son los agentes que despiertan mayor confianza frente a los empresarios, los sindicatos y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con bajos índices de credibilidad. 

Así pues hay que redoblar esfuerzos por hacer comprender que nos jugamos mucho. Pero para ello necesitamos liderazgos creíbles y ejemplaridad pública, y en eso andamos escasos. La imagen de confusión que generó la Cumbre de Copenhaguen es un lastre que todavía nos lastra.

Fuente: Ecoticias y SINC- http://www.agenciasinc.es/