La energía es uno de los sectores que mejor radiografía la crisis económica. Es un sector oligopólico, opaco y escasamente democrático, liderado y dirigido por una generación de empresarios y también expolíticos, que confunden sus propios intereses con los intereses del país. Digamos alto y claro lo que todos sabemos, sin un nuevo modelo energético no será posible salir de la crisis.

La “democratización de la energía” es el eslabón perdido en la construcción de un nuevo modelo económico inclusivo de la sociedad, esto es, caminar hacia un nuevo modelo más descentralizado representado por la generación distribuida y el autoconsumo. Un nuevo modelo más eficiente y democrático aprovechando todo el potencial de algunas de las tecnologías ya maduras que están disponibles. Pero algunos se empeñan en poner palos a las ruedas, y aunque se ha anunciado varias veces, seguimos esperando el Real Decreto de conexión de aparatos de media potencia, también conocido como Balance Neto que permitiría desarrollar el autoconsumo.
Los enemigos de ello, ya sabemos quienes son, desgranan algunas falacias técnicas y políticas que hay que combatir, ya que asistimos a un debate de ideas y por ganar la opinión pública y plumas mercenarias en favor de los lobbies contaminantes no faltan. Es por ello que recomendamos leer un brillante artículo "Autoconsumo, pongamos las cosas claras" escrito por Ana Marco en el portal Energías Renovables. Y es que el terreno de la energía, el autoconsumo energético, las grandes empresas saben que somos una verdad incómoda.