22 de marzo de 2011

Energía: ¿es compatible la seguridad, la competitividad y la sostenibilidad?


Los acontecimientos en el sur del Mediterráneo y la crisis nuclear raíz de los fallos en la central nuclear de Fukushima han puesto sobre la mesa el gran reto al que nos enfrentamos en el terreno de la energía. ¿Cómo conciliar sostenibilidad, esto es, la generación limpia, con la seguridad en el suministro y la competitividad?. La cuadratura del círculo, ya que además todo ello debe ir acompañado de la necesaria solidaridad entre pueblos y territorios.

En los últimos meses hemos asistido a una verdadera guerra de nervios entre los distintos actores que componen el sector energético, en la que todos luchaban contra todos. Gobierno y partidos políticos por un lado, eléctricas, empresas de renovables, lobby nuclear, minería, empresas gasísticas por otro. Todo un carajal energético que da como resultado una confusión total y la escalada de los precios finales. Y es que en el sector energético la transparencia brilla por su ausencia.

Pero especialmente relevante es hoy el debate sobre la energía nuclear tras los acontecimientos de Japón. Digamos alto y claro lo que todos sabemos, la seguridad total no existe. La energía nuclear es segura mientras no se demuestre lo contrario, y se ha demostrado que no es 100% segura. Y cuando hay un incidente nuestra capacidad de gobernanza es casi imposible.

Hoy sabemos además, que quizás se pudo haber evitado la crisis nuclear de Japón. Según informaban ayer los medios nipones, la compañía que gestiona la central de Fukushima 1, Tokio Electric Power Co (Tepco), no llevó a cabo inspecciones cruciales para su mantenimiento, según un informe remitido a la Agencia de Seguridad Nuclear nipona diez días antes de la catástrofe. Estos días se juzga además en España, a los directivos de la Central nuclear de Ascó por no informar de una fuga, y la UE anuncia pruebas de estrés a todas las centrales de primera, segunda y tercera generación. Es decir a todas las centrales, que tiene entre 30 y 40 años de antigüedad.

Podemos concluir quizás que la energía nuclear es indispensable a corto plazo, pero que nadie nos cuente el cuento que es totalmente segura. Y además no sabemos qué hacer con los residuos (para muestra el interminable debate sobre la futura localización del ATC en España). El único camino para conciliar seguridad energética, con competitividad y sostenibilidad son las energías renovables, y en particular caminar hacia la generación distribuida, es decir acercar la generación energética a los puntos de consumo gestionados por redes inteligentes. Para ello debemos continuar con la I+D+i para continuar aplanando los costes de la curva de aprendizaje y dar respuesta a algunos de los retos que tenemos como el almacenamiento. 

Tardaremos algún tiempo en desarrollar todo el potencial de las energías renovables, pero cuanto antes nos pongamos en ello, antes alcanzaremos esa meta. Lo demás son milongas e intereses -legítimos- pero con riesgos, ya sea tanto para la seguridad humana como para la preservación del planeta.

1 comentario:

  1. ¡Hola! Si estáis interesados en mejorar el planeta, os recomiendo que visitéis la página www.dynamoeffect.org. En ella encontraréis información muy práctica sobre temas de medio ambiente. Además podéis escuchar los programas de radio “Efecto Dinamo” emitidos en la Onda Local de Andalucía.

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